Según las restricciones decretadas por la Xunta de Galicia, los encuentros en viviendas estaban limitados, únicamente, a personas convivientes.
Los agentes municipales multaron, además, a otras cuatro personas por incumplir el toque de queda y a otras dos por no llevar puesta la mascarilla.

La Policía Local interpuso, en Semana Santa, unas 20 denuncias por reuniones de personas no convivientes en domicilios, algo prohibido según las restricciones de la Xunta. El organismo autonómico determinó que los encuentros estarían limitados a seis personas en el exterior y a cuatro en el interior, quedando restringidos los de no convivientes en viviendas.

En todos los casos, las reuniones se realizaron en horario diurno y los agentes acudieron tras recibir el aviso por parte de algún vecino/a. En cuanto al perfil de los denunciados, se trataba de jóvenes y personas de mediana edad.

A mayores, entre el 29 de marzo y el 4 de abril, la Policía multó a otras cuatro personas por saltarse el toque de queda y encontrarse en la vía pública más allá de las 22.00 horas. Por último, se denunció a otros dos individuos por no llevar puesta la mascarilla.