Comunicación del año 2009

Cambre,  31 de  agosto de 2018.   O alcalde de Cambre, Óscar García Patiño, se sorprende la ineptitud de la conselleria de Infraestructuras, Ethel Vázquez, ante la nefasta gestión de la vía Ártabra. Las alegaciones de Audasa, empresa concesionaria de la AP-9 no son nuevas, aunque según la Xunta parecen una novedad.

Lo cierto, asegura García Patiño, es que en el año 2009 Fomento contestó a  la Xunta de Galicia en el informe de Impacto Ambiental del proyecto del nuevo vial que sólo autorizaría la obra si “de la misma no se derivase ninguna repercución económica negativa para el Estado, siendo en cualquier caso necesaria previamente la APROBACIÓN por el Gobierno de un convenio de modificación del actual contrato concesional con el titular de la concesión, lo que es condición previa para cualquier actuaicón en la AP9”.

También se tenía conocimiento por parte de la Xunta que introducir el tráfico de la NVI a la AP9 sin realizar el tramo hasta la A6 obligaba a la construcción de un tercer carril en la autopista.

García Patiño quiere aclarar que la Xunta ya conocía las advertencias de Fomento y de la concesionaria pero omitió esta información y comenzó un proyecto de expropiaciones sin la certeza legal de poder hacerlo tal y como le advirtó Cambre en sus alegaciones.

Por todo ello Cambre sigue defendiendo la urgencia de finalizar el trazado de la vía Artabra hasta la A6 lo que conlleva una distribución de tráfico que evitaría el tercer carril en la autopista. Sostiene que la inversión de la ejecución de un tercer carril en la autopista se podría derivar a la conexión Ap9 – A-6.

“Defendemos con urgencia la construcción de la Vía Artabra, pero una Vía Artabra sostenible, que cohesione territorio, y que dé solución a los problema de movilidad del área metropolitana y que, por el contrario, no cree más problemas de los que hay que solucionar.

Para esto es pieza fundamental la conexión en Cuatro Caminos y obviamente que se alibre de peaje, tal y como se definía en el Plan Sectorial Viario parobado por la Xunta en 2004 y que la consellería actual desvirtuó en los diversos proyectos de trazado y constructivo.