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Feria Tradicional

 

Feira Tradicional

Las ferias en Galicia fueron tradicionalmente sinónimo de fiesta, eran casi como un día festivo: no se trabajaba en las fincas, la gente se vestía con las mejores prendas, no había escuela, los chicos iban a ligar, duraban todo el día, etc.

No se sabe exactamente en que fecha se inició la celebración de la Feria en Cambre; sin embargo, ya en el año 1752 tenía lugar el tercer domingo de cada mes, según consta en el Catastro del Marqués de la Ensenada. En esta época a Feria se dedicaba sobre todo a mercadear con el ganado vacuno, pero también se trataba con herramientas, paños y con toda clase de tejidos. La jurisdicción sobre el Couto de Cambre correspondía al Mosteiro Benedictino de Santa María que elegía Juez y, asimismo, fiscalizaba la Feria. En el territorio o Couto sobre lo que ejercía jurisdicción el Priorato,  lo hacía en términos feudales de vasallaje, y decir, por ejercer ese señorío, el Monasterio percibía de cada vecino un día de trabajo y también cobraba el derecho de Luctuosa.

En el año 1804, segun señala Lucas Labrada en el libro Descripción económica de el Reyno de Galicia,  la Feria  se seguía a celebrar sólo el tercero domingo de cada mes  y a ella concurre él ganado bacuno, caballar, y pan cocido. Como curiosidad Labrada también señala que en la parroquia de Santa María de Vigo se celebraba Feria el último domingo de mes, dedicada sobre todo al ganado vacuno y algunos cerdos.

Aunque fue durante el período Constituinte de Cádiz, y en concreto con la promulgación de la Constitución de 1812, cuando se liberalizan los mercados y las ferias, no fue hasta el año 1853 (durante el reinado de Isabel II)  cuando la legislación se aplique efectivamente, no sólo en el plano legal, de suerte que seguramente en cualquier momento a partir de esta fecha, la Feria de Cambre se pasó a celebrar dos días al mes, es decir, los actuales día 2 y 3º domingo de cada  mes.

La época de esplendor de la Feria de Cambre (como en toda Galicia) debió producirse durante el siglo XIX y buena parte del siglo XX, hasta los años 60-70 en el que las condiciones socioeconómicas del país gallego estuvieron cambiando de manera radical.

En el año 1900 el ayuntamiento de A Coruña decidió celebrar feria todos los domingos de mes, en una finca cerca de la carretera a Carballo. Estaba dedicada  sobre todo al ganado vacuno. Sin embargo, poco después se decidió que el tercer domingo de mes no se celebraría la dicha feria  por haber la de Cambre. (F. Tettamancy y Gastón, Historia Comercial de La Coruña, 1994, pág. 495)

La importancia debió ser tanta que hay constancia de que los presupuestos municipales de Cambre durante la Dictadura de Primo de Rivera (1923-1930) se nutrían exclusivamente de las rentas que producían los arbitrios de las dos ferias mensuales. A principios del siglo XX la Feria aún era un Soto de castaños centenarios que posteriormente fueron sustituídos por los actuales plátanos.

En el año 1860 se produce la desamortización de buena parte del Campo de la Feria: en el expediente de la venta se describen ochenta castaños y 20 ferrados de terreno. A pesar de la fuerte oposición del Ayuntamiento, la venta en pública subasta se llevó a cabo y arrojó un saldo para el Estado de 40 mil reales, cuando anualmente rentaba a las arcas municipales a cantidad de 300 reales.

 

Entre los años 1884  y 1895 se produjo un hecho fundamental que cambió la fisonomía de lo que quedó sin vender después de la desamortización, a saber, la tala de la mayor parte de los castaños y la repoblación con los actuales plátanos. E la época de construcción de la carretera de la Estación y del puente de las Ínsuas, hecho que posibilitó la mejor comunicación del centro de la villa con la carretera a Santiago y con las parroquias del Valle de Veiga.

Las Ferias más concurridas y en las que se realizaban las transacciones de mayor importancia eran las que se celebraban en los meses de Mayo y Junio. En la reseña de Pedro Ferrer en el Portafolios de 1904 se indica que además del numeroso  ganado vacuno y ganado pequeño, acudían a la feria vendedores de telas y bisutería barata y también el indispensable ciego conturreador y pregonero de historias espeluznantes y de milagros estupendos.

Las ferias en general, como se estaba diciendo,  a partir de los años 60-70 del siglo XX se convirtieron en mercados, pues se dejó de tratar con el ganado en general.

ORGANIZACIÓN DE LA FERIA EN CAMBRE A MEDIADOS DEL SIGLO XX:

Había, paralela a la carretera y al cementerio, una línea de puestos para la venta de diversos productos. Mirando hacia esos puestos, de la otra orilla de la carretera ya en el Campo,  se colocaba una línea más de tenderetes con mercadurías de semejantes características. Luego, yendo hacia el norTe y respetando la línea paralela, también dentro del Campo,se ubicában las fiadas de bueys; un poco más abajo los terneros aparejados para bueys; luego los terneros más pequeños; a continuación las manadas de terneros contra la  Casa Puerto.En un lateral de la feria del ganado se emplazaban los puestos para  la venta del pan (procedente de Carral), la venta de tejidos que procedían en su mayor parte de Betanzos, así como las herramientas y otros aperos de labranza.Donde hoy está el parque infantil, estaban las vacas secas, y los terneros para carne. Hacia el lugar donde actualmente se ubica la Casa del Ayuntamiento se situaban las vacas preñadas y paridas (el lugar se denominaba Campo de las Vacas). En este punto estaba emplazada la báscula municipal. Detrás de estos terrenos el colindante era  una plantación de nogales así como la congostra del Rocón. El Crucero estaba precisamente en el inicio de esta congostra, en la parte derecha de la sede actual del Ayuntamiento.Toda la parte de abajo del Campo Feria, lindando con la carretera del Temple, que hoy se emplea como aparcamiento, era el lugar donde se situaban los cerdos.Los productos de la huerta y el ganado pequeño se colocaban en la plaza donde está la fuente, al lado del muro de la Casa de la Farmacia (hoy plaza Manuel Piñeiro y calle del Crucero): había huevos, gallinas, conejos, verduras…